¿Sobrepeso y sedentarismo? Comienza caminando

Caminar es uno de los movimientos naturales más inherentes al ser humano: nuestro cuerpo está diseñado para mantenerse en movimiento, por mucho que nos empeñemos en pasar 8 horas sentados en una silla delante de un ordenador.

Caminar es una actividad de bajo impacto, que todos podemos (y debemos) realizar y que conlleva numerosos beneficios. No nos quedemos sólo en el gasto calórico que supone: caminar correctamente de forma moderada además nos ayuda a reducir la hipertensión y el riesgo de enfermedades cardiovasculares, mejorar nuestra capacidad respiratoria, fortalecer todo nuestro cuerpo y sobre todo el tren inferior, reducir el riesgo de diabetes, mejorar nuestra coordinación y nuestra postura…

Una caminata ligera de unos 30 minutos a un ritmo moderado es un muy buen comienzo si eres una persona sedentaria. Poco a poco irás ganando fondo y el cuerpo te pedirá un poco más de esfuerzo: será el momento de aumentar la intensidad del ejercicio y su duración, siempre de forma progresiva.

Recuperado de Vitónica

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